¿Cuáles son los países menos afectados por el cambio climático en 2050?

Las proyecciones climáticas para 2050 no dibujan un mundo uniformemente hostil. Algunos territorios, gracias a su latitud, sus recursos hídricos o su capacidad de adaptación económica, sufrirán consecuencias notablemente menos severas que otros. Identificar estas zonas implica cruzar varias matrices de análisis, desde el riesgo físico bruto hasta la solidez de las infraestructuras nacionales.

Índice ND-GAIN y límites de las clasificaciones de vulnerabilidad climática

La universidad estadounidense de Notre-Dame publica el ND-GAIN, un índice que evalúa la vulnerabilidad de los Estados frente al cambio climático y su capacidad de adaptación. Se basa en 45 indicadores que abarcan alimentación, agua, salud, infraestructuras y gobernanza. Esta puntuación se ha convertido en la referencia más citada para clasificar a los países según su resiliencia.

El problema es que esta clasificación favorece mecánicamente a las economías ricas. Un país con altos recursos financieros obtiene una buena puntuación de adaptación, incluso si su exposición física a los fenómenos climáticos es real. Suiza, por ejemplo, se encuentra entre los mejor clasificados, a pesar de que sus glaciares se están derritiendo a un ritmo acelerado y sus valles alpinos sufren episodios de inundaciones más frecuentes.

Varios análisis se basan en los países menos impactados por el calentamiento climático para elaborar listas de destinos “seguros”. Estas listas son útiles como punto de partida, pero no dicen nada sobre las dinámicas locales, las tensiones sobre los recursos o los flujos migratorios que modificarán profundamente la situación para 2050.

Grupo de personas en Nueva Zelanda discutiendo documentos sobre la adaptación climática, país entre los menos vulnerables al calentamiento en 2050

Mongolia, Islandia, Kirguistán: economías poco afectadas por el calentamiento

Los países nórdicos europeos (Noruega, Finlandia, Suecia, Islandia) suelen ocupar los primeros lugares en las clasificaciones de resiliencia climática. Esto tiene una base: estos territorios disfrutan de temperaturas moderadas, un acceso abundante a agua dulce y una gobernanza sólida.

Un análisis del sitio especializado ClimateAdaptation.life ofrece una perspectiva diferente. Al cruzar las proyecciones de impactos climáticos sobre el PIB per cápita para 2050, identifica cinco economías clasificadas en categoría A (impacto bajo o relativamente manejable): Mongolia, Islandia, Rusia, Kirguistán y Noruega.

La inclusión de Mongolia y Kirguistán en este grupo sorprende. Estos países de Asia Central comparten varias características favorables:

  • Una altitud media elevada que modera el aumento de las temperaturas y limita la exposición a las olas de calor extremas
  • Una baja densidad de población, lo que reduce la presión sobre los recursos hídricos y agrícolas en comparación con países muy poblados del sur de Asia
  • Economías aún en gran medida pastorales, cuya dependencia de las infraestructuras costeras (puertos, zonas industriales costeras) es casi nula, a diferencia de los países expuestos al aumento del nivel del mar

La ausencia de costa elimina el riesgo de inundación costera, un factor que pesa mucho en las proyecciones para 2050. Los países insulares y los deltas densamente poblados concentran, en cambio, las pérdidas económicas más significativas.

Adaptación climática en Europa del Norte: lo que realmente miden las puntuaciones

Noruega, Finlandia e Islandia aparecen sistemáticamente en la parte superior de las clasificaciones de resiliencia. Su ventaja se basa en una combinación específica: recursos de agua dulce entre los más abundantes del mundo, sistemas de salud eficientes y presupuestos públicos capaces de financiar la transición energética y la adaptación de infraestructuras.

Estos países también ocupan los primeros lugares en el Índice de Desempeño Ambiental por la calidad de su gobernanza ambiental. En 2026, alrededor de quince países europeos dominaban la clasificación climática global según Euronews, confirmando la sobrerrepresentación del continente en los primeros lugares.

Sin embargo, esta posición favorable oculta vulnerabilidades emergentes. El calentamiento es de dos a tres veces más rápido en las regiones árticas que la media mundial. Noruega enfrenta la desestabilización de sus suelos permafrost en el norte del país, lo que amenaza algunas infraestructuras viales y ferroviarias. Finlandia ve acortarse sus inviernos, modificando los ciclos forestales de los que depende una parte significativa de su economía.

Investigador tomando muestras de agua en un torrente alpino canadiense, ilustrando los ecosistemas preservados de los países menos afectados por el calentamiento climático

Una buena puntuación de adaptación no significa ausencia de impacto. Significa que el país tiene medios para absorber los choques. La diferencia es importante, porque cambia la naturaleza de las decisiones que deben tomarse.

Zonas templadas continentales y el papel de la altitud frente a las proyecciones de 2050

Más allá de las clasificaciones nacionales, la geografía física sigue siendo el primer filtro. Las regiones situadas entre 45 y 65 grados de latitud norte, alejadas de las costas y a una altitud moderada, combinan varias protecciones naturales contra los efectos más destructivos del calentamiento.

Las zonas montañosas y de meseta (Cáucaso, altiplanos de Asia Central, algunas regiones de Canadá) disfrutan de temperaturas estivales que seguirán siendo soportables incluso con varios grados adicionales. El acceso al agua de deshielo y a los acuíferos profundos es una ventaja importante en comparación con las regiones semiáridas que verán declinar sus aguas subterráneas.

Los datos disponibles no permiten concluir con certeza sobre la evolución exacta de los rendimientos agrícolas en estas zonas. Algunos modelos anticipan ganancias de productividad para los cultivos de cereales en el centro de Rusia o en Canadá, otros señalan la inestabilidad creciente de las estaciones como un factor limitante. La respuesta varía significativamente de un cultivo y un tipo de suelo a otro.

Lo que las clasificaciones no captan

Un país puede estar físicamente poco expuesto al calentamiento y, aun así, sufrir consecuencias masivas por efecto dominó. Los flujos migratorios climáticos, estimados en varios cientos de millones de personas para 2050 por varias organizaciones internacionales, ejercerán presión sobre los países de acogida, incluidos aquellos clasificados como “resilientes”.

La estabilidad política y la capacidad para gestionar aflujos de población no figuran en ningún índice climático estándar. Sin embargo, esto es lo que determinará, en la práctica, la calidad de vida en los territorios considerados como protegidos.

Ningún país estará totalmente a salvo del cambio climático en 2050. Mongolia, Islandia o Noruega acumulan ventajas geográficas y económicas reales, pero su resiliencia también dependerá de decisiones políticas e inversiones que aún no se han realizado.

¿Cuáles son los países menos afectados por el cambio climático en 2050?